La TERCERA PRESEA, se proyecta la figura del gallo como meta de un proceso, de ese que comenzó con esfuerzo, rompiendo un huevo, dándole lugar al pollo, hasta convertirlo en gallo
La TERCERA PRESEA, se proyecta la figura del gallo como meta de un proceso, de ese que comenzó con esfuerzo, rompiendo un huevo, dándole lugar al pollo, hasta convertirlo en gallo, con el cual se está simbolizando al avicultor que ha luchado un cuarto de siglo por desarrollar su industria avícola. De ese hombre o mujer que cuando comenzó no existía la tecnología actual, sin embargo, trabajó y perseveró para alcanzar el éxito, y ahora, con una acumulación de experiencia es una historia viviente y por ello el gallo tiene a sus pies un pergamino completo, pues este hombre o mujer de 25 años dejará huellas que deberán seguir las nuevas generaciones de avicultores.
Cada presea posee en su base el logo de la Asociación de Avicultores de El Salvador, además, una placa con el nombre de la persona que es reconocida y quien escribe una página más en la historia de la Industria Avícola.