La cáscara del huevo pulverizada sirve como abono para fertilizar la tierra, por su rápida y fácil descomposición, enriqueciendo el suelo con su calcio y otros minerales que contiene.
Primero colocamos las cáscaras en un microondas para calentarlas por 5 minutos, luego al enfriarse licuarlas y al estar pulverizas rociar a las plantas.